Trump en transición a la Casa Blanca

(Seattle, WA Diciembre 1, 2016) Con aguda atención, la nación observa con anticipación el proceso de transición de la Presidencia de los Estados Unidos. Ha sido una larga campaña presidencial este 2016, y la nación continua supremamente dividida en ideologías a pesar de la victoria de nuevo Presidente electo Donald Trump. Según las últimas estadísticas de Politico.com, Trump ha superado su popularidad favorable a un 45% un incremento de 9 puntos desde las elecciones. Todavía hay un 56% que tiene una opinión desfavorable del nuevo Presidente electo, según el reporte del 21 de Noviembre. Adicionalmente, Hufftingtonpost.com reportó el 23 de noviembre, que Trump ganó las elecciones con el electorado de minorías más bajo en décadas. Pero las encuestas de popularidad de todos los Presidentes de Estados Unidos son medidas constantemente, y por ende estarán variando en la medida que se desarrolla cada administración presidencial durante su término. Actualmente, la popularidad positiva del Presidente Obama es del 54%, un poco más favorable después de las elecciones.

Lo que sí es claro es que Trump ha triunfado en las elecciones, y el país tiene un nuevo Presidente electo con menos de 50 días a la fecha de inauguración presidencial el 20 de enero de 2017. El proceso de transición de poder se está efectuando vertiginosamente, en donde más de 4,100 posiciones serán reemplazadas, una tarea sobre humana para realizar antes de la inauguración. Sin embargo es ideal tener las posiciones más altas ubicadas con sus líderes competentes antes de la inauguración para iniciar los primeros 100 días.

Ya han pasado 21 días desde la victoria del Presidente electo Donald Trump y se han realizado varias contrataciones en posiciones importantes como el jefe de estado nacional, el fiscal general de la nación, asistente de la presidencia para la seguridad nacional, director de la CIA, y demás. “Entre nosotros estamos complacidos con las personas que se han contratando hasta el momento, como también hay posiciones de personas que tendrán que comprobar que su confianza es verdadera,” dijo Luis Quiñonez, uno de las líderes latinos de más alto rango en el grupo de 14 latinos que han sido escogidos como líderes de campaña para ser parte del proceso de transición. “Es importante mencionar que este grupo de latinos que estamos en este comité de consejo actualmente, también estamos siendo considerados para esta posiciones altas en el gabinete o como jefes de agencias independientes como la de Acuerdos de Comercio (Office of Trade Agreements) que se reporta al Presidente directamente, o la agencia de pequeños negocios como el Small Business Administration,” agrego Quiñonez en la entrevista confirmando que tiene fé y confianza que dentro de la Casa Blanca habrán 2 o 3 posiciones con representación hispana en estas posiciones.

En la entrevista anterior del 9 de noviembre, Quinonez había comunicado que durante el proceso de transición, se van a realizar unas auditorias de diferentes programas gubernamentales en pro de asegurarse que los fondos no se están utilizando inadecuadamente. Su función en el proceso es evaluar las regulaciones que afectan los pequeños negocios y empresarios, tratando de mantener las pólizas que se necesitan y eliminando las que pudieran ser dañinas a los empresarios. El mensaje fue enfático: “Queremos poner en claro que el gobierno en sus posiciones están para servirnos, y deben respetar a la ciudadanía. El mensaje general es que manejaremos este gobierno como se administra una empresa”, dijo Quiñonez. El pragmático y claro asignado de Trump asegura que se llevará el gobierno de Estados Unidos como si fuera una compañía, asegurándose que su contabilidad esté en balance positivo, que sus empleados sean los correctos realizando un buen trabajo, y donde el consumidor es el ciudadano americano.

En la segunda entrevista también se habló sobre las posibles deportaciones masivas que algunos medios como el New York Times , Fox Business, o Univision Nacional listan en sus titulares. Muchas comunidades a nivel nacional actualmente tienen personas indocumentadas por años que aseguran no tener ningún registro criminal hay todavía miedo sobre ser deportados, y jóvenes soñadores registrados con DACA o programas del Temporary Protective Status (TPS) tienen mucha incertidumbre y miedo de perder sus permisos de trabajo. Pero Quiñonez hace la aclaración: “En primer lugar muchos políticos han estado metiéndoles miedo a la gente para ganancia propia; desafortunadamente Luis Gutierrez Congresista de Illinois es uno de ellos y ha estado alborotando la gente a través de los canales de televisión. Por eso el mismo Trump nos pidió que nos comunicáramos con los medios de publicidad para decirles que no tengan miedo o que no hay razones para que empiecen a preocuparse y les entre ese pavor que algo puede suceder. Lo que estamos contemplando, cómo lo dije anteriormente, es deportar a los ilegales que son criminales y los que vinieron al país solo a desangrarle los beneficios que ellos nunca han contribuido. Pero las personas que han estado acá (indocumentados) que están trabajando, que han formado hogares, que tienen sus casas, y todo, personas que su único error ha sido estar acá indocumentado, no tienen que temer de ninguna manera. Ellos van a ser legalizados cuando podamos asegurar la frontera y que todos los 3 o 4 millones de personas con record criminal hayan sido deportados. Mientras tanto no van a haber deportaciones masivas. Los programas DACA, TPS van a ser eliminados, idealmente para ser reemplazarlos con residencia permanente.” dijo Luis Quiñonez. “Al Presidente electo no le interesa gastar energía persiguiendo a personas que no han estado haciendo nada malo en el país,” agregó enfáticamente.

El mensaje de Quiñonez en la entrevista es unificador, y declara que pide confianza para que ellos puedan hacer el trabajo para lo que fueron elegidos. “Somos más de 51 millones de hispanos en el país pero no logramos tener el poder que podríamos tener. El poder adquisitivo del hispano es de un trillón de dólares y está aumentando un billón por semana. Tenemos un poderío enorme pero no lo sabemos aprovechar por egoísmo…. El problema que tenemos los latinos es que no estamos unidos y por estar peleando entre nosotros mismos no logramos el poder que podríamos tener…. Hay que pensar en grande, que si podemos logra el sueño americano, que podemos hacer más, no ser conformistas y estar unidos…. y no estar aterrorizados innecesariamente porque no van a ser deportados,” concluyó Quiñonez.